Día Internacional de la Matrona 2026: el mundo necesita un millón más de matronas para garantizar partos seguros
Martes, 5 mayo 2026¿Qué ocurre cuando una mujer embarazada está a punto de dar a luz, y el hospital más cercano está lejos, no hay transporte para llegar y el miedo pesa más que la confianza en el sistema sanitario? En demasiados lugares del mundo esa pregunta es el día a día.El mundo necesita un millón más de matronas para garantizar el acceso universal a partos seguros, atención prenatal y salud sexual y reproductiva, especialmente en países de renta baja como Benín para que el derecho a la salud sea real.
Cada 5 de mayo, el Día Internacional de la Matrona —impulsado por la Confederación Internacional de Matronas (ICM) con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y Naciones Unidas— pone en el centro del debate global una realidad que pone en riesgo la vida de millones de mujeres: el déficit mundial de matronas. En 2026, la cifra es contundente: el mundo necesita aproximadamente un millón más de matronas para garantizar el acceso universal a partos seguros, atención prenatal y salud sexual y reproductiva, especialmente en países de renta baja como Benín, donde organizaciones como medicusmundi, junto a El Pájaro Azul y las Hermanas Terciarias Capuchinas, trabajan sobre el terreno para que el derecho a la salud sea real.
Según la Confederación Internacional de Matronas, las matronas pueden proporcionar hasta el 90% de los servicios esenciales de salud sexual, reproductiva, materna, neonatal y adolescente cuando disponen de formación y apoyo adecuados. Esta capacidad las convierte en el eje vertebrador de los sistemas de salud primaria en contextos de alta vulnerabilidad. La OMS y el UNFPA reconocen que la escasez de este perfil profesional es uno de los factores determinantes en las tasas de mortalidad materna y neonatal evitable, especialmente en el África subsahariana, Asia meridional y en escenarios de emergencia humanitaria como los conflictos en Ucrania, Sudán, Yemen y Palestina, donde el embarazo no se detiene aunque lo haga el sistema sanitario.
Las matronas, mucho más que asistir partos
En Benín, como en muchos países del África occidental, el embarazo sigue atravesado por barreras económicas, geográficas y culturales. En zonas como Glo-Djigbé, en las afueras de Cotonú, donde medicusmundi y El Pájaro Azul, junto a las Hermanas Terciarias Capuchinas trabajan en terreno, muchas mujeres continúan trabajando en el campo, vendiendo en mercados o cargando peso hasta el último día de gestación. Algunas apenas acuden dos o tres veces a controles prenatales. Otras llegan demasiado tarde. Hay mujeres que dan a luz en casa. O caminando por pistas de tierra. O en bicicleta por el camino hacia el centro de salud... Y, sin embargo, también allí hay una red de apoyo: las matronas.
¿Quiénes son las matronas? Son profesionales sanitarias capaces de acompañar embarazos normales, detectar señales de alarma, derivar complicaciones, asistir partos seguros, atender al recién nacido, apoyar la lactancia y acompañar el posparto. Pero también hacen algo menos visible: escuchar. Así que cuando hablamos de matronas hablamos de ciencia, de prevención y de derechos. En Benín, una matrona no espera pasivamente a que la paciente vuelva. Si una mujer no acude a la consulta, no se limita a esperar, sino que la busca, la llama o pregunta por ella en la comunidad. Si detecta violencia, abandono o riesgo social, interviene. Si hay miedo, lo traduce en confianza. La matrona va mucho más allá del momento del parto. Su trabajo comienza mucho antes y continúa mucho después.
En contextos donde muchas mujeres han normalizado el dolor, el silencio o la resignación, una matrona puede salvar una vida al explicar que una hemorragia no es “normal”, que una fiebre requiere atención urgente o que acudir a revisiones prenatales no es un lujo, sino una necesidad. Eso también es salud pública, es la Atención Primaria en su desarrollo más completo.
El trabajo de medicusmundi: fortalecer la atención donde más importa
Desde medicusmundi junto con El Pájaro Azul y la coordinación en el terreno de las Hermanas Terciarias Capuchinas, impulsamos en Benín un proyecto para mejorar la calidad de la atención a mujeres embarazadas mediante tres líneas de acción decisivas:
- La primera es a través de la formación de personal sanitario y de parteras con conocimientos técnicos actualizados y enfoque de derechos, para garantizar una atención sensible, segura y respetuosa durante la gestación y el parto.
- La segunda: sensibilización comunitaria para que las futuras madres conozcan la importancia de los controles prenatales, capaces de detectar, prevenir y tratar a tiempo complicaciones potencialmente graves.
- La tercera: dotación del dispensario Notre Dame d’Afrique con insumos, material fungible y medicamentos esenciales para la atención del parto, asegurando cuidados adecuados para madres y recién nacidos.
Clarisse y Dossa: cuando el acompañamiento cambia historias de vida
Clarisse Gouinde, de 36 años, llegó al centro embarazada de su quinto hijo. Estaba angustiada y no se sentía psicológicamente preparada para afrontar un quinto bebé. Su marido no quería continuar con el embarazo y no asumía los costes mínimos de controles y medicación. Ella pensó en interrumpir la gestación.
La intervención del equipo y de Blandine Tikoude, la matrona, fue decisiva. Hablaron con el esposo, le explicaron la importancia del cuidado prenatal y organizaron una vía directa para financiar mensualmente la atención médica. Durante cinco meses, Clarisse acudió acompañada por una red que no la dejó sola. No sólo recibió asistencia sanitaria. También recuperó el apoyo de su marido y la fe en su sistema sanitario.
En el caso de Mme. Dossa Merveille, de 28 años de edad, ella acudió desde Glo-Ahosoukodji acompañada de su marido a todas las consultas prenatales que se realizan mensualmente. Cuando llegó el parto tuvo que ser asistida en otro centro. Pero la matrona que la había atendido durante todo el proceso siguió acompañándola vía telefónica. Además, facilitó la documentación clínica y defendió la continuidad asistencial de la paciente. Después de varios meses, regresaron con su bebé en brazos para dar las gracias a la matrona y su equipo por la atención recibida y para seguir siendo atendida allí como centro de medicina de familia. A veces la salud también se mide así: en confianza ganada.
La matrona, una profesional sanitaria clave en cualquier crisis
El mensaje internacional en los últimos cinco años es claro: faltan un millón de matronas. Su trabajo es esencial, no sólo en partos normales, sino también en emergencias humanitarias, desplazamientos forzados, desastres climáticos o conflictos armados como el de Ucrania, Sudán, Yemen o Palestina. El embarazo no se detiene porque haya bombas, hambre o miedo. Los bebés siguen naciendo. Y con frecuencia una matrona es la única profesional disponible para garantizar un parto digno y seguro. Y no sólo: también ofrecen apoyo y atención a supervivientes de violencia sexual, y acompañamiento psicológico a familias desplazadas. Puede ser el único contacto sanitario disponible. Por eso invertir en matronas es construir resiliencia sanitaria en todo el mundo.
Por Teresa Rosario con información de Luz Darys Reyes, Hermana Terciaria Capuchina